Del cobro al beneficio real

Factura de autónomo: IVA, IRPF y neto

Una factura profesional puede sumar IVA y restar retención de IRPF. Aprende a separar cobro, impuestos y beneficio con un ejemplo.

Por Yassin · Actualizado el

El importe que llega al banco por una factura de autónomo no es su sueldo neto. En una factura profesional sujeta al IVA general y a retención ordinaria, se suma el 21 % de IVA a la base y se resta el 15 % de IRPF del pago al emisor. El IVA cobrado se liquida según las reglas del impuesto; la retención es un anticipo de IRPF ingresado por el cliente en nombre del profesional. Falta considerar gastos, cuota y declaración final.

Con una base de 1.000 €, IVA del 21 % y retención profesional del 15 %, la cuota de IVA es 210 €, la retención es 150 € y el cliente transfiere 1.060 €. La Agencia Tributaria aclara que en sus libros el ‘total factura’ puede figurar como base más IVA, 1.210 €, mientras el pago al profesional se reduce por la retención. Los 1.060 € no son 1.060 € de beneficio: 210 € proceden del IVA repercutido antes de la liquidación y aún faltan costes propios.

Factura profesional: cobro y componentes

Base 1.000 €, IVA 21 % y retención 15 %
ConceptoCálculoImporte
Base de servicioDato inicial1.000 €
IVA repercutido1.000 € × 21 %+210 €
Retención de IRPF1.000 € × 15 %−150 €
Pago del cliente1.000 + 210 − 1501.060 €

La AEAT distingue total de factura para sus libros (1.210 €) y pago de cliente tras retención (1.060 €).

Tres cifras con significados distintos

La base de 1.000 € mide la contraprestación del servicio en este supuesto. El IVA de 210 € no es margen profesional; es impuesto repercutido cuyo saldo a ingresar dependerá también de IVA soportado deducible y reglas de la actividad. La retención de 150 € no es un gasto adicional de la factura: el cliente la ingresa como pago a cuenta del IRPF de quien emite. Por eso el dinero recibido puede ser mayor que la base sin representar una ganancia mayor.

La Agencia Tributaria da un ejemplo oficial con 200 € de base, 42 € de IVA y 30 € de retención: distingue 242 € de total de factura y 212 € pagados al emisor. La misma operación escalada a 1.000 € explica los 1.210 € y 1.060 € anteriores. Según el tipo de operación, cliente o régimen, puede no existir retención o puede aplicarse un IVA distinto, exención u otro tipo. No copies 21 % y 15 % en cualquier factura.

El beneficio de la actividad requiere restar gastos deducibles reales de los ingresos computables, con las reglas fiscales aplicables. También hay cuota de Seguridad Social. Si pagas 300 € de gastos y una cuota de 250 € en un mes con esa única factura, quedarían 450 € antes de completar el IRPF anual, suponiendo que todos esos costes correspondan al mes y sean computables. Ese cálculo de tesorería no equivale a una declaración fiscal cerrada; las bases de IVA y de IRPF no siempre aceptan los mismos importes.

Calcula la transferencia sin confundirla con neto

Una factura de 1.000 € sin retención tendría una transferencia de 1.210 € si lleva IVA del 21 %, pero eso no vuelve rentable al negocio por 150 € adicionales: faltaría un anticipo de IRPF que podría pagarse por otro cauce. Si procede la retención inicial del 7 % en vez del 15 %, la transferencia sería 1.140 €, con mayor liquidez inmediata pero menor pago anticipado. Consulta retención reducida del 7 % antes de cambiar el tipo.

  1. Identifica base imponible y confirma si el servicio lleva IVA y a qué tipo.
  2. Determina si el cliente debe practicar retención profesional y qué porcentaje procede.
  3. Calcula el pago: base más IVA repercutido menos retención, si la hay.
  4. Reserva el IVA según el saldo previsto del periodo y contabiliza la retención como pago a cuenta.
  5. Resta gastos de actividad y cuota para proyectar tesorería; revisa la declaración anual de IRPF por separado.

El trimestre altera lo que puedes gastar

Aunque recibas el importe completo de IVA en cuenta, el modelo 303 puede exigir ingresar un saldo cuando termina el periodo. Una factura emitida y un cobro recibido pueden pertenecer a momentos distintos según el régimen aplicable. Mantén separado el saldo de impuestos de los fondos para gastos personales. Una cuenta de reserva ayuda, pero el porcentaje exacto debe basarse en libros y declaraciones, no en una regla fija de ‘guarda el 21 % de todo’.

La retención de IRPF practicada por el cliente puede reducir pagos fraccionados o el resultado de la renta, pero no garantiza que el impuesto final sea exactamente 15 % de cada factura. La tarifa anual depende del rendimiento neto total y de circunstancias personales. La guía del modelo 130 explica cuándo se presenta el anticipo trimestral y cómo se descuenta lo ya retenido.

Para comparar dos ofertas profesionales, separa precio base, IVA y retención. Un cliente particular puede pagar un precio final diferente al de una empresa que aplica retención; esto no cambia automáticamente la base económica del trabajo. Acordar ‘1.000 € netos’ sin aclarar si es antes o después de impuestos y costes provoca conflictos. Deja en presupuesto la base, el régimen de IVA y la retención aplicable.

Datos que debe conservar tu control mensual

El ejemplo de 1.060 € es un cobro, no un neto personal. Si quieres saber cuánto puedes retirarte con prudencia, prepara una cuenta de resultados y otra de tesorería. La guía para facturar 2.000 € netos aborda una meta mensual; esta página explica primero los componentes de una sola factura.

  • Base y tipo de IVA de cada factura emitida.
  • Retención practicada y certificado fiscal del cliente.
  • IVA soportado y gastos documentados.
  • Recibos de cuota de autónomos y pagos fraccionados.
  • Cobros pendientes y fecha real de cada transferencia.

No todos los clientes retienen

La retención profesional se practica cuando el pagador está obligado por la normativa. Un cliente particular normalmente no cumple el mismo papel que una empresa obligada a retener. Si la factura no lleva retención, el cliente puede ingresar base más IVA, pero el profesional debe planificar el pago a cuenta o la renta anual por otra vía. La ausencia de la línea de IRPF no convierte el ingreso íntegro en beneficio libre.

Si un cliente retrasa el pago, separa factura emitida de tesorería recibida. La obligación de declarar impuestos puede depender del régimen y periodo de devengo, de modo que una factura pendiente de cobro no debe tratarse como dinero disponible. Lleva un registro de cobros y vencimientos junto al de facturas para no gastar fondos que no han entrado.

Fuentes oficiales

Fuentes consultadas el 16 de octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre factura de autónomo: iva, irpf y neto

¿Los 1.060 € cobrados son beneficio neto?

No. Incluyen IVA repercutido y faltan gastos, cuota de autónomos e IRPF final.

¿La retención es un gasto que pierdo?

Es un pago a cuenta del IRPF que ingresa el cliente a nombre del profesional y se tiene en cuenta fiscalmente.

¿Por qué AEAT muestra 1.210 € como total de factura?

En su ejemplo de libros, total factura es base más IVA; el pago al emisor se reduce aparte por la retención.

¿Todas las facturas llevan 21 % y 15 %?

No. IVA, exenciones y retención dependen de actividad, cliente y situación; verifica los tipos aplicables.

Información orientativa elaborada con la normativa de 2026. No es asesoramiento fiscal, laboral ni de Seguridad Social: para tu caso concreto, consulta con un gestor o con la propia Seguridad Social o la Agencia Tributaria.